
Nací en el siglo pasado, como todos nosotros los que compartimos cada día nuestras letras en este rincón. Y por una tontería de nada, me he quedado pensando en las cosas que hacíamos hace mas de cuarenta años.
Parece que hayan pasado siglos desde aquello, por los adelantos con los que contamos hoy en día.
Recuerdo, que estábamos también en crisis, de eso no hay duda, para no variar, pues creo que este país, como muchos, no puede vivir sin sentirse en crisis alguna vez, pero aquella era de las de verdad.
He recordado las actividades domesticas que se hacían en aquellos años, y me llamo la atención, pues no dependiamos para nada de la tecnología, bueno, es que no existía, así que nos las apañábamos con lo que había, nuestras propias manos.
Lo que mas tiempo nos llevaba, era la costura, cuando digo costura, es porque se arreglaba todo, cualquier cosa, los cuellos y puños de las camisas, cuando estaban un poco pasados, se les daba la vuelta y seguían estando casi nuevos, las sabanas se remendaban con trozos de otras para poder seguir usándolas un tiempo mas, los pantalones también se remendaban, en fin, que se aprovechaba toda la ropa hasta decir basta.
Pero lo que quiero contar, es como cosíamos los calcetines, que también se hacia, no como ahora, que al menor fallo, los tiramos a la basura. Antes no, antes, para poderlos coser bien, le metíamos dentro un huevo de madera, lo llamábamos el huevo de zurcir, y lo colocábamos justo encima del roto, así, al ajustar un poco podíamos coserlo sin problemas y quedaban como nuevos, y listo. Pera ahora, ni el famoso huevo de madera usamos, es mas, hay gente que desconocerá su existencia ni sabe para que se usaba, pero si le preguntan a sus madres o abuelas, estoy segura de que algo les podrán contar.